De vez en cuando algún amigo publica un libro, este es el caso, y además un libro que me encanta  y quiero compartir contigo. Enhorabuena, amigo Celestino, por está importante aportación.

“100 comercios vascos con los que aprender”, escrito por mi apreciado Celestino Martínez en coordinación con Pilar Zorrilla y formando equipo con Gloria Aparicio, Adela Balderas, Jesús Cao, Eva Emmanuel, Carina Imbert, Julen Izagirre, Amaia Lafuente, Lucía Mediano, Jone Mitxeo, Xavier Olabarrieta y Susana Tejada.

Como bien sospechas, el libro va de exponer las claves por las que destacan 100 comercios vascos seleccionados y que pueden ser una fuente de aprendizaje para otros empresarios y emprendedores. Y eso me gusta. 

Me gusta porque se dignifica el comercio urbano.

Me gusta porque se habla de cosas buenas y positivas.

Me gusta porque nos muestra un comercio vivo.

Me gusta porque los casos expuestos muestran que, pese a ser empresas muy veteranas en algunos casos, es posible ir más allá del anodino y vetusto mostrador.

Me gusta porque es un canto a la esperanza, a mostrar que es posible, que hay un camino que ya han recorrido estos 100 ejemplos.

Me gusta porque son inspiradores, alguno de ellos realmente sobresalientes.

Me gusta porque cuenta las historias de quienes viven el comercio como forma de vida.

Me gusta porque marca un camino a seguir.

Y ahora me gustaría tener vacaciones para, libro en mano, visitar muchos de estos comercios y conocer a sus protagonistas.

Necesitamos más libros y contenidos como este.

Necesitamos hacer evidente lo que para muchos no es: que aún quedan intrépidos comerciantes que, estando cada vez mejor preparados, quieren seguir dándole vida a las ciudades y pueblos, calles y barrios.

En 2018 publico nuevo libro, y me gusta que este “100 comercios vascos con los que aprender” y el mío se centren en exaltar esas cosas buenas que son aprendizajes.

La realidad está ahí fuera, al alcance de todos, pero solo quienes tengan la visión adecuada podrán apreciar los detalles que realmente importan. 

Muchas gracias Celestino, Pilar y equipo por escribir este libro. Ojalá sea fuente de inspiración para comerciantes y emprendedores por un lado para que mejoren su actividad y para investigadores y divulgadores por otro para que escriban más libros de este tipo a lo largo de nuestra geografía.

El comercio urbano está muy vivo, este es el ejemplo.

Un abrazo.

Jacinto Llorca